Nada menos que una de cada cuatro mujeres ha sufrido violencia física o sexual en algún momento de su vida. Sin embargo, las implicaciones a largo plazo de esa violencia sobre su salud es una cuestión a la que hasta ahora no se ha prestado la suficiente atención. Una nueva investigación publicada el martes por la revista de la Asociación Americana del Corazón concluye que las mujeres que experimentan violencia sexual o acoso en el lugar de trabajo tienen un mayor riesgo de desarrollar hipertensión que las que no han experimentado tal trauma.
La presión arterial alta es un factor de riesgo importante para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, que son la primera causa de muerte en el mundo y en España. Frente al falso mito de que las enfermedades cardiovasculares son un problema principalmente masculino, la realidad es que ellas son las más afectadas. Datos publicados por la Fundación del Corazón indican que en España fallecen más mujeres que hombres por esta causa (un 53,6% frente a un 46,3%)